viernes, febrero 19, 2010

El dilema del prisionero


El dilema del prisionero es un caso práctico de la teoría de juegos que se utiliza en muchos escenarios, desde la etología (halcones y palomas), deportes o política. El caso que me ha recordado este juego es el actual panorama de los dos partidos políticos mayoritarios en España, PSOE y PP. El dilema clásico se resume en que dos prisioneros son interrogados en dos salas diferentes por un crimen. Si ninguno habla difícilmente les podrán inculpar por lo que sufrirían una condena menor (pongamos 6 meses de cárcel). Si los dos se declaran confesos ambos serán condenados durante mucho tiempo (6 años). Y la declaración de uno de ellos le permite quedar libre mientras mete en la cárcel al otro de ellos por 10 años. Puedes ver una tabla resumen en wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Dilema_del_prisionero)
Traslademos este caso a la política actual. Tenemos dos partidos políticos cuya máxima preocupación es ganar las elecciones siguientes. Si el PSOE acepta muchas disposiciones del PP para sacar adelante el consenso el PSOE saldrá perdiendo porque a sus votantes no les gustará muchas de las medidas lo que permitirá la victoria del PP. Mientras que si es el PP el que cede seguramente termine beneficiando al PSOE y éste vuelva a ganar las elecciones. Si ninguno de los dos quiere sacar el acuerdo adelante podrían perder un elevado número de votos porque los votantes ven claramente su desinterés en la problemática española. Si los dos van de la mano y sacan un proyecto con medidas consensuadas y con un similar peso de cada uno de ellos en esas medidas mantendrán un número de votos similar evitando un trasvase a terceros partidos políticos. El problema para ellos es por lo tanto ver cuantas cláusulas pueden colocar al otro, más teniendo en cuenta que no parten de la misma posición, unos gobiernan y otros son la oposición.
Ahora bien, aunque estas cosas pueden ser entretenidas de evaluar el lector no debe perder la perspectiva. El juego consiste en ganar votos y esa es su única finalidad, por lo que nosotros los afectados no nos podemos dejar engañar. Lleguen o no a un acuerdo nuestra respuesta debe ser no votarles a ninguno de los dos, sino a un tercero, tal vez consigamos desmontar el bipartidismo dictatorial en el que nos encontramos.

1 comentario:

Iñaki Abella Gutiérrez dijo...

El dilema del prisionero es un clásico que se ha aplicado a miles de situaciones, esta es nuvea para mí, no se me había ocurrido verlo desde esta perspectiva, pero está claro que PPSOE funciona así. Lo peor de todo es que la mayoría de la gente es capaz de creer a uno de los dos y defenderlos a muerte.
El blog está horrible, tú verás lo que haces.