domingo, agosto 16, 2009

¿Somos europeos?

Hace tiempo escribí una entrada en la que aseguraba que éramos europeos. Qué engañado estaba, lo único que nos diferencia es que los españoles nos hemos librado en gran medida de la hipócrita moral cristiana. Mi hermano cuando cuenta anécdotas de su estancia por Bolivia suele recordar, o al menos yo la recuerdo especialmente, aquella en la que al entrar en un barrio o un pueblo, no recuerdo, se encontró con casas humildes y al final de la calle una gran casona. Parece ser que era del politicucho de turno, que se gastó el dinero del alcantarillado de esa misma calle en hacerse una casa. Lo que le sorprendía y escandalizaba a mi hermano es que no habían hecho nada contra dicho personaje porque, admitían, ellos habría hecho lo mismo. Lo mismito que el caso de Valencia y el aumento de votos a unos políticos corruptos. Aquí, en México, todavía se quejan de que les trajimos enfermedades y de que les cambiamos oro por espejitos. Independientemente de que me parece una estupidez seguir echándonos la culpa de sus males, veo que no se han dado cuenta del peor "regalo" que les hicimos. La picaresca le llaman algunos, como si con esa palabra se exculpase al estafador, ladrón y corrupto. La cultura del aprovecharse de los demás en cuanto se pueda, sin importar que a largo plazo pueda perjudicarte a ti mismo.

Que el gobierno da ayudas al alquiler, pues el casero sube el precio la misma cantidad. Que da ayudas a la venta de coches reduciendo los impuestos, pues los vendedores los suben para compensar y así ganar ellos más dinero. Estúpidos todos. Al final el casero se quedará sin inquilinos o estos dejarán de pagarle, convirtiéndose en okupas. Los coches dejarán de venderse en vez de aumentar las ventas como en Alemania y el vendedor engrosará las listas del paro y las fábricas se detendrán. Si estamos mejor que en Latinoamérica es principalmente porque en un breve periodo de tiempo nos sentimos europeos. Mientras creímos que éramos iguales tras las medidas de Suárez y González y con el chorro de dinero que entró de Europa avanzamos lo que no habíamos avanzado en toda la historia. Durante una época fuimos europeos, hasta que volvimos a las andadas. Resultó que la manera de conseguir igualdad fue meter entre la clase adinerada a los amigos de "izquierdas". Después, Aznar desmontó de un plumazo la podredumbre corrupta en la que se había convertido el gobierno de González y empezó a construir su propio cortijo con la ayuda de la mafia banquera y constructora pareciendo que nos elevaba a los cielos pero, en realidad, sólo construía un país para uso y disfrute de la clase adinerada. La época de Zapatero no ha hecho más que confirmar la oligarquía en la que vivimos dejando que la clase media se convierta en mileurista. España vuelve a ser lo que fue, el país que hay debajo de los Pirineos, aunque al menos ahora follamos más.

4 comentarios:

Iñaki Abella Gutiérrez dijo...

Está claro que no somos tan estrictos como los ingleses o los suecos, que a la menor duda dimite todo el parlamento (también hay corrupción en esos países, lo que difiere es la forma en cómo se trata y cuánto se tolera. Aquí un partido lleno de corrupción como el PP, tiene más votos que antes y más donde hay más casos de corrupción), pero tampoco somos como por allí. Somos más europeos que latinoamericanos, por suerte o desgracia.

JIFF dijo...

Concuerdo, los mexicanos deberíamos dejar de traumarnos con España y la conquista y pensar que estamos en la calle de la amragura con "el que no tranza no avanza", lo triste es que no somos ni tú ni yo los primeros en darnos cuenta de éste cáncer que acabará con nosotros, y todo por ser más pícaros que otros

joselito el de la voz de oro dijo...

Es que la frase correcta debería ser:
si tranzas nos atrasas

Anónimo dijo...

Hace muchísimos años que México superó el tema de la conquista, gracias a Dios es poca la gente que piensa como tu autor de éste blog. Las relaciones internacionales con España son buenas. Han pasado posteriormente más cosas, aparte de la conquista, que han unido a los dos países y se han limado asperezas. Ojalá que ya despiertes y te des cuenta que ya se cumple el bicentenario.