lunes, enero 12, 2009

Juego de agudeza visual



Me encanta viajar. Me gustan todos los tipos de viajes y me gusta disfrutar del trayecto siempre que puedo. Sin embargo, he de reconocer que en ocasiones me gustaría que ya hubiesen inventado el teletransportador, entrar en una máquina en España y salir en Baja California en fracción de segundo. Esos viajes de desplazamiento me resultan bastante cansados. Casa de mis padres-aeropuerto (20 minutos. Costo: 0€ para mí, algún euro para mis padres) Madrid-Chicago (7 horas. Costo total aviones: 300€). Aduana e inspección de equipajes (no me miran qué llevo a pesar de haber marcado comida en la tarjeta de inspección. ¡Ni preguntan!: costo 0$). Chicago-SD (3 ó 4 horas, empiezo a perder las cuentas). Aeropuerto SD – aduana, pillo taxi, paso de tranvía y bus con 4 bolsas, dos grandes y dos pequeñas. Además, en vez de tardar hora y media, llego en 15 minutos. Costo: 50$. Aduana, dos minutos. Cuando hay que esperar es en el sentido contrario, USA-MEX. Me toca revisión, costo: 0 pesos. Autobús Tijuana-Ensenada (hora y media. Costo: 130 pesos). Central camionera-mi casa (en el coche que Yonk está cuidando a algún güey por navidades. Costo: unas chelas algún día). Llegar a mi casa y ver mi cuarto cubierto de polvo amarillo causado por la reparación de las losetas del suelo del pasillo en la que él o los chapucillas de turno aprovecharon mi cuarto para cortar dichas losetas con, probablemente, una sierra circular, no tiene precio. Eso sí, la terraza estaba igual de limpia que cuando me fui.
Gracias a ellos, ustedes pueden descubrir qué objetos había encima de mi mesa cuando llegué de viaje, un viaje en el que salí de casa de mis padres a las 10 de la mañana y llegue a mi polvoriento hogar a las 10 de la noche (haciendo correcciones, 21 horas). Si lo desean pueden hacer el ejercicio y responder en los comentarios. Les pongo fotos de lo que había.







Para terminar, una imagen de la silla despues de limpiarla y hacer la foto

4 comentarios:

Iñaki Abella Gutiérrez dijo...

Muertos: todos los chapucillas
Costo: unos pocos pesos en munición.
Satisfacción: No tiene precieo

mónica dijo...

¡me encanta lo bien que te lo tomas!
a disfrutar de baja california

Ornelia dijo...

Primero pensé que se trataba de la foto de la máquina de infrarrojos del aeropuerto, la que revisa el eqipaje de mano por si llevas algo parecido a un arma con la que secuestrar un avión que te aleje de la rutina.

Gloria dijo...

Me gusta como conviertes lo negativo en oportunidades. Me gustan las cosas que tienes en tu mesa y lo bien que han aprovechado su oportunidad para dejar huella. Me gustan las huellas.