viernes, abril 06, 2007

El mundo de la pesca

Parece que últimamente la gente se está empezando a dar cuenta que los ecologistas y ecólogos no somos tan catastrofistas como se nos venía acusando. Parece que el hombre tiene algo que ver en el proceso de cambio climático, en la extinción de especies más rápida desde hace sesenta millones de años y que en pocas décadas los caladeros colapsarán si no se le pone remedio ya. Yo voy a hablaros de lo que más entiendo de estas tres áreas, el mundo de la Pesca. Para ello voy a dividirlo en sus tres sectores principales, para después intentar realizar una síntesis y expresar mejor la realidad de este complejo sector económico, ecológico y social.
Cultivos marinos: los cultivos marinos NO son la solución a la pérdida de los caladeros. Para que estos fuesen la solución habría que conseguir muchas cosas. Primero conseguir criar peces y que se reproduzcan en cautividad, cubrir todo el ciclo vital. Segundo, conseguir completar de la misma forma el ciclo vital de las especies de las que se alimentan, es decir, tenemos que conseguir que se reproduzcan en cautividad los atunes y los bichos de los que se alimentan los atunes y los bichos de los que se alimentan los bichos que sirven de alimento de los atunes. Tercero, que todo este proceso no lleve aparejado una degradación ambiental. Estamos a años luz de conseguir los dos primeros puntos y lo de conseguir el tercero es directamente imposible. En caso de conseguir los dos primeros puntos ocurrirá lo que ocurrió cuando el hombre empezó a criar ganado, muchas especies se extinguirán debido a la transformación del medio. Mucha gente no lo sabe, pero la principal causa de deforestación a nivel mundial no son ni las papeleras ni madereras, es la ganadería. Algo similar ocurriría a nivel marino. Está demostrado que las jaulas de engorde generan residuos que degradan el lecho marino.
Pesca recreativa: La pesca recreativa es aquella a la que se dedican aficionados por pasar un rato de ocio en contacto con la naturaleza. A todas las licencias expedidas, hay que sumar todos los que pescan sin licencia, que son muchos. A nivel general no suponen un sector importante, pero de forma local pueden capturar una gran cantidad de pescado y entrar en conflicto con otros sectores pesqueros, especialmente el sector artesanal. Este conflicto es bastante grave en algunas zonas del mundo en el que la pesca recreativa mueve más dinero que la profesional. En España este conflicto es menor porque muchos de los que sacan dinero con la pesca recreativa son antiguos pescadores profesionales reciclados. A pesar de ello existen muchas discusiones cuando se crean reservas marinas o en las épocas con mayor trasiego de pescadores recreativos. Por ejemplo, muchas zonas donde los viajes de pesca sacan a turistas para pescar el gran pez (generalmente pez espada o grandes túnidos) y estos turistas son capaces de pagar grandes cantidades a los gestores de los caladeros (gobiernos locales o incluso estatales), por lo que estos hacen la vista gorda cuando pescan más de la cuenta mientras que imponen fuertes restricciones a pescadores locales que tratan de sacar un jornal para mantener a la familia. Uno de los conflictos de este tipo más sonados es el caso de las islas Galápagos.
Pesca profesional extractiva: Pesca artesanal VS Pesca industrial. La pesca extractiva profesional se realizan desde barcas de poco más de siete metros de eslora con un único trabajador hasta grandes buques factoría de ochenta metros de eslora con sesenta trabajadores a bordo, incluso acompañado por otros buques para realizar transbordos de mercancías, o búsquedas de los bancos de pesca. En medio de estos extremos tenemos barcos difíciles de clasificar como uno u otro, ya que tienen un poco de cada, aparataje propio del artesanal pero faenas prolongadas en el mar como la industrial. Yo voy a dividirlos por algo sencillo. Los que desembarcan pescado congelado son industriales frente a los artesanales que lo hacen fresco. Como ya lo escribió Antonio García-Allut (Universidad de A Coruña, Departamento de Humanidades; La pesca artesanal, el cambio y la patrimonialización del conocimiento) utilizo un resumen de las ventajas del artesanal:
Económico: Genera mayores márgenes de ganancia. La pesca a pequeña escala crea proporcionalmente más riqueza que la pesca industrial por una menor inversión en el coste de explotación y por el mayor valor unitario de las especies capturadas.
Ecológico: Tanto las artes de pesca utilizadas -más selectivas- como los procesos reducen el descarte. En la pesca industrial, se capturan inmaduros y otras especies no comerciales (descartes) que se devuelven muertas al mar. La mortandad por la vía de los descartes supera en ocasiones al 90% de las capturas, En cambio, la pesca artesanal utiliza artes y sistemas de pesca más selectivos y menos perjudiciales para los ecosistemas marinos, y casi el 99% de las capturas tiene un aprovechamiento comercial o directamente para el consumo humano.
Social: Genera más empleo. Retiene a las poblaciones en sus lugares de origen. Favorece una más equitativa distribución de la riqueza y de los conocimientos (La división del trabajo es menos jerarquizada y no existe una concentración del capital semejante a la de la pesca industrial).
Cultural: La reproducción de la pesca artesanal como estrategia productiva permite la transmisión de los conocimientos que permiten su continuidad (Estos conocimientos constituyen un patrimonio cultural de la comunidad, y aquí hay una diferencia fundamental con la pesca industrial, en la que el conocimiento acerca del proceso productivo es privativo de un pequeño sector. Proceso ya conocido desde las últimas décadas del s. XVIII, en que el capitalismo industrial comienza a desplazar al artesanado instaurando un nuevo sistema productivo)
Y yo añado lo siguiente:
Pesca artesanal: Se realiza a poca distancia de la costa y el pescador suele volver a casa a dormir con su familia. Según lugares, el pescador lleva la captura a una lonja o puede negociarla el mismo con restaurantes o particulares. Es el trabajador autónomo del mar, el pescador es su propio jefe o regenta una pequeña empresa.
Pesca industrial: La legislación española determina que los trabajadores de los barcos con bandera española tienen derecho a tener una estancia máxima en el mar de seis meses y volver para dormir con su familia. El reparto de dinero de los trabajadores de esta pesca es complejo. Los que conozco personalmente funcionan a modo de cooperativa y todo depende de lo que pesquen. Si no capturan nada, no cobran. En otros es una especie de empresa, aunque en cualquier caso una parte importante de sus sueldos dependen de lo que capturen. La pesca industrial seguramente esté más subvencionada para la construcción de barcos (y mantener los astilleros). El armador se lleva muchísimo más dinero que el que menos cobra, sin embargo, cuando pierde, gracias a las subvenciones no pierde tanto como pudiera pensarse.
La regulación pesquera es mucho más sencilla y efectiva con la pesca artesanal que con la industrial, en la que intervienen tratados e intereses internacionales.
Consecuencias del modelo actual: En una zona altamente productiva como es el banco pesquero sahariano-Marroquí, en vez de desarrollar una pesca artesanal potente con base en la región se venden permisos al mejor postor independientemente del respeto en su forma de pescar. Esto contribuye a las diferencias sociales dentro del país, así como un futuro nada halagüeño para los pescadores locales debido a la sobreexplotación de grandes buques de países lejanos.
En la zona de Terranova, hace unos cuantos años, cuando se comenzó a utilizar allí el arrastre para la captura de bacalao, las redes rompían cada poco tiempo debido a la elevada rugosidad del terreno. Hoy día, la red no suele romperse más de dos o tres veces en lo que dura el periodo de pesca (cuatro meses, aproximadamente). El repetido pasar de las redes de arrastre han eliminado asperezas y el fondo se ha convertido en un autopista. Ahora se pesca lo que antes se descartaba porque el bacalao hace tiempo que desapareció de la zona. Siento informarles que nos estamos comiendo las ratas del mar, esas especies oportunistas que aprovechan los destrozos antrópicos para reproducirse y poblar el degradado medio. Lo más curioso, es que la situación está tan jodida que hacemos tratados para tener una pesca sostenible de estas “ratas marinas”.
En la comunidad autónoma de Galicia, se calcula que por cada trabajador que depende directamente del mar existen otros cinco que lo hacen de forma indirecta. Si se realizase la transformación del sector pesquero atendiendo únicamente a parámetros ecológicos, sería la ruina para dicha región. Y lo que es peor, si no se realiza, también puede llegar a ser la ruina y los gallegos, una vez más, tendrán que emigrar. Yo les recomiendo a todos los trabajadores de pesqueros industriales, que emigren con sus familias a zonas de pesca y se compren una pequeña barca con la que salir temprano a pescar un sueldo. Serán más felices que estando encerrados seis meses en un barco viendo como se escapa la vida entre olas.
Por último, voy a romper una lanza a favor de los pescadores que siempre se les echa toda la culpa de la situación a ellos. Seguramente, si no se hubiese destrozado el litoral, si no se vertiesen toneladas de mierda al mar, si no se deforestase tanto en tierra (lo que produce mayor cantidad de sedimentos en suspensión en el mar lo que provoca la muerte de los arrecifes de coral, por ejemplo), la situación de los caladeros sería mucho mejor a pesar de los desmanes pesqueros.

2 comentarios:

Iñaki dijo...

Te aburrías eh...
Sólo comentar que la pesca artesanal según la pones, parece muy bonita, pero, en estos tiempos que vivmos, todo está corrompido.
Un ejemplo.
Los pescadores artesanales de Galápagos (los únicos existentes oficialmente) aletean a saco en la zona, y salen de la Reserva Marina para encontrarse con grandes buques en alta mar.
La única solución a escala global es pasar a ser, fudamentalmente, consumidores primarios (o sea vegetarianos)y excepcionalmente secundarios, lo cual no es sólo bueno para la mayoría de los ecosistemas sino globalmente más justo con la humanidad.

joselito el de la voz de oro dijo...

Todos los pescadores son unos piratas, pero comparando unos con otros... creo que está claro.
Por otra parte, las reservas marinas funcionan muy bien si se las deja trabajar, para lo que necesita vigilancia y concienciación por parte de los pescadores. En el caso de España, que es el que conozco, cuando quieren instaurar una reserva, siempre empieza con la oposición de los pescadores y al cabo de los años son estos los primeros que aplauden la reserva y los que piden más reservas, como el caso de El Hierro.
Lo que es una verguenza es que la unión europea y la mayoría de los paises desarrollados, den incentivos para que los tradicionales se agrupen en barcos grandes, modernos y esquilmadores, cuando el proceso debería ser el inverso.