martes, agosto 08, 2006

Becas

En las últimas fechas he estado buscando una beca que se ajuste a mis necesidades pero parece que mis necesidades son muy exigentes y entre el maremagnum de becas que se ofertan en el mundo hasta el momento sólo he encontrado dos (que no me van a dar ni de coña porque piden un expediente que ni Mulder y Scully se atreverían a clasificarlo). En cualquier caso las he solicitado porque como dice mi madre (y creo que todas las madres del mundo) “El no ya lo tengo”. Entre las perlas de becas que he encontrado, sin duda la que se lleva la palma es la siguiente: Becas TENA a los mejores Casos Clínicos sobre "Calidad de vida del paciente con Incontinencia Urinaria” y yo me pregunto varias cosas:
¿quien es el jurado de esta beca y como trabaja? ¿Ponen cámaras en los baños de los pacientes para ver quien va más a miccionar? ¿Miden el volumen de la vacinillas que se van llenando? Supongo que debe ser algo así porque como se demuestra en todas las elecciones, en las encuestas mentimos más que hablamos y más en un tema tan delicado e íntimo como vaciar la vejiga.
¿a que paciente paciente (curiosa palabra esta) consideraran el mejor caso clínico? ¿Al más meón? O acaso hacen un concurso cronómetro en mano para ver quién aguanta más con el grifo cerrado las tres cervezas a las que se ha invitado el deseoso becario.
¿Existe límite de edad? Porque ya se sabe que el que se acuesta con niños meado se levanta y podríamos estar dando una prima económica a cualquier pervertido que busca niños con excusa médica.
Como dice Juan José Millás, todo son preguntas. Por cierto que uno no lleva siempre la cámara de fotos encima y la que podéis ver arriba está hecha con el móvil, siento la baja nitidez.


9 comentarios:

pocomasmenos dijo...

Creo, al ver lo jocoso de tu entrada, que no has tenido la desgracia de sufrir incontinencia urinaria.
Al igual que los zurdos sufrimos al comprobar cómo casi todo está construido por y para diestros,
, todo lo que nos rodea también se construye pensando en vejigas fuertes y sanas.
Una persona que sufra incontinencia no puede hacer largos recorridos en coche sin molestar a los compañeros de viaje con una paradita cada pocos minutos. No podrá disfrutar de la totalidad de una película en el cine o de una obra de teatro, en el teatro. No podrá darse un paseo por la ciudad sin tener que entrar y consumir en algún bar para poder vaciar el cacharrito.
Los trenes modernos, los de cercanías, tampoco tienen aseos.
...Si combinas la imagen de el amigo más porrero que se pone ciego de hierba-bonita,fuma y fuma hasta que
se parte de risa ? Pues no, realmente, hasta que se le parte la vejiga y tenemos que parar el coche para
que haga pis, y así, además, se líe otro canuto...
Todo esto me lleva a plantearme un posible título para algunas tesis que
combinen representaciones mentales y limitaciones en la calidad de vida:
¿Cómo miden las distancias quienes sufren de incontinencia urinaria?
¿Se ríen menos los incontinentes?

Marga F. Rosende dijo...

Hola Joselito, ayer y hoy he intentado entrar en las crónicas de un yuma y no me deja.
Es muy gracioso este post, cuando te pones escatológico es genial.
Un beso

joselito el de la voz de oro dijo...

Pues de veras que no se porque no te deja... investigaré desde otros ordenadores que no sea el mío a ver si es un problema del blog ... porque desde aqui si que entro

Eulalia dijo...

Joselito, hijo,
Me ha encantado la foto. El texto,francamente: creo que lo has escrito en la oscuridad más absoluta y sin flash, por eso no te ha salido nada.
No hablo por mí (que bien hubiera podido ser, dada mi edad), pero tengo personas cercanas a quienes ha sido necesario operar para minimizar la incontinencia, y te aseguro que no es una broma.
Si: la calidad de vida sólo la aprecian quienes la pierden. Se trata de un problema muy semejante a la de los usuarios de silla de ruedas que no pueden bajar al metro, ni pasear tranquilamente por la calle, ni entrar en determinados hoteles o comercios porque la ciudad no está pensada para ellos.
El mundo no es solamente de los altos, guapos y jóvenes.
Un beso.

joselito el de la voz de oro dijo...

Bienvenidas sean las críticas Eulalia... aunque no las comparta.
Está claro que uno no siempre esta lo inspirado que debiera ni lo gracioso que quisiera a la hora de escribir una entrada, pero de ahí a no poder sacar humor de las miserias humanas hay un trecho. No dudo que aquellos que sufren incontinencia las pasan canutas y desde luego me siento afortunado por la salud de hierro de la que he disfrutado hasta ahora. Pero creo que cualquier tema es susceptible de ser trivializado y no es el tema, si no la forma de reirse de él, lo que determina la línea que separa el humor del mal gusto. Por tu crítica puedo deducir que piensas que en esta ocasión estoy más cerca del mal gusto que del humor, siento no haberte hecho gracia, ya te digo, uno no siempre está todo lo inspirado que quisiera.
Como ejemplo te voy a recomendar una mordaz película que trata el tema de la pedrastia, sin duda un tema escabroso con el que es dificil hacer humor sin salir malparado. Se llama Happiness (Todd Solondz) y en ella, entre otras historias, el padre de una familia siente debilidad por los amigos de su hijo.
Un saludo, Jose

India Ning dijo...

Si es que nunca llueve a gusto de todos, y el humor se ha de saber entender. ´Personalmente me ha parecido ingenioso tu post, y no significa que me ría de los que padecen de incontinencia.
Es estupenda la película "Happiness" y fíjate lo escabroso de mucho de los temas que trata, pero está hecha con un humor muy delicado.
Tú sigue como hasta ahora, muchos te queremos leer así.

Saludos!

pelucheaspero dijo...

Yo recuerdo haber visto el "premio bacardi a la mejor tesis doctoral". Ahora no recuerdo si las tesis debían versar sobre las enfermedades hepáticas y si el premio consistía en proporcionar todo el ron que doctorando, tribunal y amiguetes pudiesen beberse (en mi caso, se arruinarían).

El humor bien entendido empieza por uno mismo. Si uno es capaz de rierse de las desgracias propias, también puede reirse (siempre que sea sin ánimo de ofender) de las de los demás.
Siempre (y digo siempre) hay alguien que pueda sentirse ofendido.

Ánimo (por cierto, hoy tengo muchos más motivos de los habituales para reirme de mi mismo y que se rían de mi)

fantasma hippy dijo...

la verdad es que he sufrido lo que significa convivir con una persona con incontinencia urinaria. Es un infierno. Y doble infierno cuando la primera operación no funciona y casi se carga la uretra, y cuando para corregirla se queda como un grifo abierto. No se puede ir a la feria con los niños, ni a recogerlos al colegio, ni ir de compras. Ahora, afortunadamente la operación ha sido con éxito. Pero todo es relativo, el susto y el miedo no desaparecen, no se puede coger peso, ni abrazar a tu niño pequeño y cogerlo en brazos. Y aún así hay que dar gracias.

Lo que sí es vergonzoso es la publicidad de Tena. La solución no son unas compresas (que te lo digo, son fundamentales), sino cualquier operación para eliminar en la medida de lo posible esa pesadilla. No se trata sólo de que te meas de risa o que al toser tengas que cruzar las piernas.

No estoyr riñendo, es que lo tengo tan cercano que no puedo evitar hablar de ello. Porque, además, no es algo que puedas comentar, no como una úlcera, es algo vergonzante.

Un beso y sigue así

joselito el de la voz de oro dijo...

Después de leerte fantasma hippy, me mantengo en lo dicho, me alegro de disfrutar de una salud de hierro.